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jueves, 15 de agosto de 2013

Nuevo Horizonte - Desde Ituzaingó, Corrientes, al país

CONJUNTO "NUEVO HORIZONTE"

El conjunto Nuevo Horizonte tiene un vocero, en él recae la primera voz y guitarra, Marcos Cáceres. El hombre nacido en la tierra de Ituzaingó expresó sus emociones por visitar Corrientes y por la participación en la Fiesta Nacional del Chamamé de nuestra ciudad.
“Haber estado en esta Fiesta es una vidriera muy importante. Pasar por este escenario es como tocar el mundo, pensando en la calidad y en el cantidad de artistas que ya pasaron por el escenario Osvaldo Sosa Cordero”, manifestó Cáceres.
“Para nosotros es todo un privilegio estar aquí. Estamos presentando nuestro nuevo disco, “Desde Ituzaingo Corrientes al país” . El disco se abre entre temas nuevos y clásicos de nuestro cancionero popular”.
Marcos Cáceres comentó uno de los temas nuevos de esta material discográfico, "Camino a destacamento", “un tema que nació para todas las fuerzas, como Prefectura Naval Argentina, gendarmería y policía, que son nuestra gente chamamecera. También en el disco encontraran canciones al amor y a la vida”.
Nuevo Horizonte, está formado por Marco Cáceres, en la segunda voz y guitarra se encuentra Fito García, quien naciera en la tierra de San Antonio, de la Isla Apipé Grande. Juan Duarte y Nene Rivero de Ituzaingó, quienes ejecutan el bandoneón y el acordeón respectivamente.
El conjunto ya lleva más de 15 años recorriendo la provincia y el país, “también ya pisamos la tierra del Brasil y del Paraguay”, remarcó Cáceres. El disco recientemente editado tiene 15 temas, entre ellos están “Camino a destacamento”“Boquita de miel”, “Mi bien amada”, "Nublada noche de amor”, “Chamamé del Espíritu Santo”, “Paloma viajera”, “Brisa correntina”, "Cielo de mantilla”, “Chipa chyryry”, “No te culpo este fracaso”, “Chamigo Colombo”, entre otros temas.
Con la voz particular que caracteriza a este conjunto chamamecero, rescatan en cada ocasión temas de Tránsito Cocomarola, Isaco Abitbol, Ernesto Montiel, Blas Martínez Riera y de tantos grandes de la música. Marcos Cáceres remarca que “ellos son el espejo que necesitamos mirar para comenzar a caminar por esta senda del folclore litoraleño” .
En el cierre del diálogo con Marcos Cáceres, remarcó que están “trabajando diariamente en cada ensayo para brindar lo mejor de sí en cada escenario. Somos del pueblo y nos debemos a nuestra gente”, sentenció el músico.

Fuente: Corrientes Chamamé.





01. CAMINO A DESTACAMENTO - chamamé (Nene Rivero - Juan Duarte - Marcos Cáceres).
02. BOQUITA DE MIEL - chamamé (Osvaldo Sosa Cordero).
03. MI BIEN AMADA - chamamé (Tránsito Cocomarola).
04. NUBLADA NOCHE DE AMOR - chamamé (Fito García - Marcos Cáceres).
05. CHAMAMÉ DEL ESPÍRITU SANTO - chamamé (José Elgul).
06. PALOMA VIAJERA - chamamé (L.A. Núñez - Marcos Cáceres).
07. BRISA CORRENTINA - valseado (Raúl Romero).
08. CIELO DE MANTILLA - chamamé (Mateo Villalba - Teresa Parodi).
09. CHIPÁ CHYRYRY - chamamé (Rogelio Almirón - Sergio Almirón).
10. NO TE CULPO ESTE FRACASO - chamamé (Marcos Cáceres).
11. CHAMIGO COLOMBO - chamamé (Salvador Sena - Roberto Galarza).
12. ME DIJISTE UNA MENTIRA - chamamé (Marcos Cáceres - L.A. Núñez).
13. EL TORDO MAIDANA - chamamé (Avelino Flores).
14. DE VUELTA AL NIDO - chamamé (Félix Chávez).
15. RECORDANDO AL MAESTRO - rasguido doble (Fito García - Nene Rivero).

Integrantes:
Juan Duarte: bandoneón.
Nene Rivero: acordeón.
Fito García: guitarra y voz.
Marcos Cáceres: guitarra y voz.

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domingo, 28 de julio de 2013

Los Grandes del Chamamé - Dos razas (2006)


01. ESTACIÓN SOLARI - chamamé (Mauricio Valenzuela).
02. LA FAMILIA E' TAITÁ - chamamé (Mario Millán Medina). Canta: G. de la Vega.
03. DOS RAZAS - chamamé (Julio Gutiérrez - Pedro Cáceres - Gregorio de la Vega).
04. ARROYO BARRIENTO - chamamé (Eduardo Mongelos). Canta: G. de la Vega.
05. TIRANDO DE VUELTA Y MEDIA - chamamé (Pedro Cáceres - Julio Gutiérrez - José Martínez).
06. PUERTO MONTE CASEROS - chamamé (Tarragó Ros - Edgar Estigarribia - Serafín Altamirano).
07. GENTE TORO - chamamé (Mario Millán Medina). Canta: G. de la Vega.
08. LA PARCERCÍA - chamamé (Paquito Aranda).
09. JINETEANDO EN LA SPORTIVA - chamamé (Pedro Cáceres - Julio Gutiérrez - Pablo Navoni).
10. MI VIDA - vals (Enrique Cadícamo - José L. Padula). Canta: G. de la Vega.
11. PORQUE TE FUISTE - chamamé (Tarragó Ros - Porfirio Zappa).
12. MI RANCHITO BLANCO - chamamé (Mario Millán Medina). Canta: G. de la Vega.
13. GORGONIO BENÍTEZ - chamamé (Tarragó Ros).
14. ILUSIÓN PERDIDA - chamamé (Salvador Miqueri). Canta: G. de la Vega.
15. LA VESTIDO TIRIRÍ - chamamé (Emilio Chamorro).
16. ESPUELA RODAJA - chamamé (Ramón Estigarribia).

Integrantes:
Pedro Cáceres: acordeón y dirección.
José Martínez: acordeón.
Félix Gómez: guitarra y canto.
Julio Gutiérrez: guitarra y canto.
Ricardo Almada: contrabajo y glosas.

Participación especial de:
Gregorio de la Vega: canto.
Ricardo Ramírez: bajo.
Vicente Franco: sapucay.

Músico invitado:
Rubén Darío Duré.

Glosas:
Temas 3, 6, 11 y 13: Edgar Estigarribia.
Temas 5, 8, 9 y 16: Horacio Ferreira (poeta de Gualeguay, Entre Ríos).

(P) 2006.


viernes, 26 de julio de 2013

Juancito Güenaga - 35 años a todo chamamé (2003)



01. RAÚL ALBORNOZ - chamamé (Felipe Lugo Fernández - Tarragó Ros). Glosas de Edgar Estigarribia. Dice: Tony Gamarra. Sapucay: Jorge Güenaga.
02. POSADAS - polca canción (Luis Acosta - Emilio Chamorro). Canta: Rubén Molina.
03. ILUSIÓN DE MI VIDA - vals (Nolo López - Feliciano Brunelli). Glosas de y por Tony Gamarra.
04. LUCERITO ALBA - polca (Lito Bayardo - Eladio Martínez). Canta: Claudia Villalba.
05. GALLETA COLLERA - chamamé (Gualberto Gabino Panozzo). Glosas de y por Tony Gamarra. Sapucay: Jorge Güenaga.
06. AMOR DE UN VELERO - corrido (Orlando Ayunes - Luis Dorado - Carlos Dorado). Canta: Roque Cabrera. Coro entre todos.
07. DE ESPUELAS Y ALPARGATAS - chamamé (Tarragó Ros). Glosas de y por Tony Gamarra. Sapucay: Jorge Güenaga.
08. JUAN PAYÉ - rasguido doble (José Osvaldo Sosa Cordero - Luis Ferreyra). Canta: Rubén Molina.
09. GUARDA LA TOSCA - chamamé (Andrés Cañete - Tarragó Ros). Glosas de y por Tony Gamarra. Sapucay: Jorge Güenaga.
10. CANCIÓN DEL ADIÓS - chamamé (Justo Pastor Borda - Tarragó Ros). Cantan: Petu Fernández - Roque Cabrera. Glosas de y por Tony Gamarra.
11. GALOPANDO - polca (Feliciano Brunelli). Glosas de y por Tony Gamarra.
12. ADELITA - corrido mexicano (D.R.). Cantan: Roque Cabrera - Rubén Molina.
13. EL GATO MORO - chamamé (Waldino Ambrosio Miño). Glosas de Edgar Estigarribia. Dice: Tony Gamarra. Sapucay: Jorge Güenaga.
14. EL YAGUARETÉ - chamamé (Heraclio Pérez - Pedro de Ciervi). Canta: Raúl Ledesma. Glosas: Tony Gamarra.
15. BELLA MORENA - pasodoble (Armando Picardo - Vicente Zeca). Glosas de y por Tony Gamarra.
16. DEL CARMEN - chamamé (Manuel Gómez). Cantan: Raúl Ledesma - Roque Cabrera.

Participaron:
Juancito Güenaga: acordeón.
Luis Cabrera: acordeón.
Jorge Güenaga: acordeón y sapucay.
Jorge "Pelusa" Canteros: acordeón.
Matías Barbás: acordeón.
José "Cochelo" López: contrabajo.
Claudia Villalba: canto.
Raúl Ledesma: canto.
Petu Fernández: canto.
Rubén Molina: canto.
Roque Cabrera: canto y guitarras base.
Aldy Balestra: guitarra.
Tony Gamarra: glosas.
Julio Césas "Pinocho" Hernández: batería, percusión y efectos en temas 3-6-8-12 y 15.

Grabado entre los meses de Julio de 2002 y Agosto de 2003 en Estudios Ipú Porá, Curuzú Cuatiá, Corrientes, Argentina.

Técnico de toma: Julio César "Pinocho" Hernández.

Mezclado, ecualizado y masterizado en: Grimi Studio, Resistencia, Chaco.
Ingeniero de mezcla: Carlos Miño (h).
Foto "Rafael", de Ramón Leyes, Curuzú Cuatiá, Corrientes.

(P) 2003. 
Producido y Distribuído por: Fermín Ybarra Producciones Fonográficas.

Fabricado y Diseñado por: Nashway Argentina.
CD Nº 2010.

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miércoles, 24 de julio de 2013

Avelino Flores y Salvador Miqueri - Sólo rumores (1993)


AVELINO FLORES

Nació en la localidad de Lanteri, provincia de Santa Fe, un 2 de febrero del año 1934. Su infancia la pasó en Avellaneda (Santa Fe), por lo que en esa localidad se lo conoce como "El músico de Avellaneda".
Inició su andar musiquero ejecutando la guitarra primero y con 17 años cumplidos encaró el estudio del bandoneón con verdaderos maestros: Alberto Cian (uno de los bandoneonistas más famosos que dio Avellaneda, además de amigo de Avelino) y Humberto Borda.

Tempranamente se incorporó a la orquesta "Los Angeles" y, posteriormente decidió conformar su propia agrupación musical. Recorrió caminos y escenarios que templaaron su espíritu y le sirvieron para encontrar su estilo inconfundible.
En el año 1959 es elegido para integrar el ya consagrado conjunto del "Dúo Vera-Lucero" (Salvador Miqueri y "Nene" Vera) con los que realizó una excelente confluencia de sueños e inolvidables creaciones musicales. Dejaron el testimonio impreso en discos de esa etapa realmente extraordinaria de gran musicalidad.
Desvinculado del dúo mencionado, Avelino Flores continuó su incansable derrotero conformando sus propios conjuntos con sobresalientes músicos: acordeonistas como Manuel Zbinden y Maldonado; guitarristas y cantores como Reyes, Vargas, Carrizo, Aguirre, Gómez, Alarcón, Haedo, Caballero, Zaracho, que lo acompañaron en este transitar sin pausa por la ruta chamamecera.
Dejó numerosas placas discográficas, donde destacamos sus propias composiciones instrumentales que son realmente de vanguardia, pero sin descartar el sonido y la auténtica raíz chamamecera. Sus temas como "La topada", "Montecito", "La trenza", "Ocaso", y su gran creación "Homenaje a las Islas Malvinas" con el poeta Isidro Luciano Prado.
Luego de un paréntesis de varios años al producirse el reencuentro y reaparición del "Dúo Vera-Lucero", nuevamente Avelino Flores cumplió una etapa exitosa junto al consagrado binomio. Desaparecido físicamente Vera, el cantautor Salvador Miqueri prosiguió su andar chamamecero y es Flores quien conduce su conjunto. Los discos de larga duración "Sólo rumores", "Mi última flor" y "Sin rencores ni reproches", son elocuentes demostraciones de un incansable creador que ha llegado a la cima y ha sabido mantenerse con probidad y talento.
Avelino Flores continúa actuando y grabando. En sus últimas composiciones lo acompañan dos de sus hijos: Rudi y Nini, dos jóvenes instrumentistas - acordeón y guitarra - que sobresalen por el enorme virtuosismo heredado de su progenitor y permanente estudio y perfeccionamiento que los han llevado como embajadores musicales a escenarios de Europa.
La nomina de grabaciones en discos de larga duración, que ya superan mas de cuarenta, son el producto de un quehacer constante, que no conoce desmayos ni conseciones, es el fruto de una larga y productiva vida dedicada al quehacer musical chamamecero. Un aporte valioso a la cultura musical de la región y del país que es orgullo por el nivel de musicalidad que posee, por el vuelo creativo que emerge en cada una de sus composiciones y por su constante presencia en escenarios, espectáculos y festivales chamameceros.

Fuente:
Corrientes es chamamé.
Carlos "Tato" Gregoret (de Avellaneda, Santa Fe).

SALVADOR MIQUERI

Nació en la localidad de Mburucuyá, provincia de Corrientes, el 15 de diciembre de 1926, y desde muy joven aprendió intuitivamente la ejecución de la guitarra.
Al referirnos a Miqueri se hace necesario mencionar su triple condición de poeta, compositor de melodías e intérprete chamamecero. Pero lo que deseamos destacar es su carácter de creador de un estilo musical que llena toda una época y que trasciende hasta hoy por su calidad melódica y poética, que es en verdad, una renovación dentro del ámbito de la música correntina.
Sus primeros pasos musicales los realizó con el “Trío Pasionaria”, junto al bandoneón de su primo Tito Miqueri en 1948-1949. Posteriormente, se integró al conjunto del bandoneonista Eustaquio Miño y “Los gauchos de Mburucuyá”, donde se encuentra con Eustaquio “Nene” Vera, cantor y guitarrero y conforman el dúo de voces que los conducirá a una fama singular. Esto ocurre en 1950. Luego, ya conformado el Dúo Vera-Lucero, pasan a integrar el conjunto de Tránsito Cocomarola a partir de marzo de 1951. Allí se cumple una etapa discográfica y de múltiples actuaciones por todo el país con un éxito realmente inusitado. Con Cocomarola, el dúo alcanzó un nivel de popularidad extraordinario. Actúan hasta el año 1956.
Idolos indiscutibles del cancionero correntino, Miqueri y Vera se desvinculan de Cocomarola e inician la formación de su propia agrupación musical. Primero con “Tito” Miqueri en bandoneón, Fortunato Fernández en acordeón y el Dúo Vera-Lucero en voces y guitarras. Graban en 1958 en el sello discográfico “T.K”. En el año 1960, se incorporan Norberto Gómez en acordeón y un año más tarde, Avelino Flores en bandoneón. Cuando Arcadio Argentino Flores reemplaza en acordeón a Gómez, graban en el sello Odeon discos de larga duración que son el testimonio de una “época dorada” del chamamé, donde reúnen sus más aclamados éxitos. Esto ocurría en el año 1963, pero paulatinamente dejan de grabar y actuar.
Un silencio musical se extiende desde 1964 hasta 1969, año en que aquel dúo “Vera-Lucero” integra nuevamente el conjunto de Cocomarola, actuando en Buenos Aires y algunos centros bailables de varias provincias, pero lamentablemente no llegan a grabar.
Diez años después, en 1979, reaparece el “Dúo Vera-Lucero”, junto a Avelino Flores en bandoneón y Manuel Zbinden en acordeón. Actúan y graban un disco de larga duración titulado “Mi última Flor” en el año 1981. Fue la última grabación del dúo, pues Eustaquio Vera fallece tiempo después.
Pero la producción musical de Salvador Miqueri continúa y con el conjunto, que comparte en la dirección musical don Avelino Flores, vuelven a dejar algunas placas discográficas, tales como “Sólo rumores” y al cumplir 40 años de actuación artística un trabajo titulado “Sin rencores ni reproches”, donde continúa el bandoneón de Avelino Flores y Manuel Zbinden en acordeón pero se incorpora la voz de su hijo Gustavo Miqueri, digno heredero de un virtuosismo vocal de gran calidad.
Más de 45 años de actuación con los grandes del chamamé: Eustaquio Miño, Tránsito Cocomarola, Avelino Flores, entre otros, nos permite señalar que en su trayectoria artística Salvador Miqueri fue abriendo nuevos caminos en la música tradicional correntina.
Nuevos caminos como autor, canalizando una vena poética con un inédito lenguaje que es una escuela por su originalidad y su romanticismo. Como compositor, sus melodías son también de una renovación, que aun pasando el tiempo mantienen su frescura e intangible vigencia. Como intérprete, conforma un “Dúo “ de voces con Vera, que merece el reconocimiento del pueblo por representar una modalidad típica y genuina del cantar correntino. Voces de una inconfundible tesitura y timbre sonoro. Fue un paradigma musical que representa, sin lugar a dudas, la renovación de esa raíz auténtica de nuestro chamamé.

Fuente: Corrientes es chamamé.


01. SOLO RUMORES - chamamé (Avelino Flores - Salvador Miqueri). (*)
02. DOÑA BLANCA - chamamé (Rudi Flores - Nini Flores).
03. ANHELÁNDOTE VIVO - chamamé (Avelino Flores - Salvador Miqueri). (*)
04. MI PRELUDIO - polka correntina (Nini Flores).
05. CANTANDO CAMINO - chamamé (Gustavo Miqueri - Avelino Flores). (*)
06. ESA VUELTA - chamamé (Ledesma - Miño).
07. EL RARRI - chamamé (Avelino Flores).
08. AMBICIÓN FRUSTRADA - rasguido doble (Salvador Miqueri). (*)
09. CHE CAMBACITO - chamamé (Tránsito Cocomarola).
10. MATE ARGENTINO - chamamé (Avelino Flores - Salvador Miqueri). (*)
11. PARAJHE YAHAPÉ - chamamé (Marcos Zarza).
12. DESPIERTA PALOMITA - chamamé (Emiliano Cardozo - Jorge Codutti). (*)


(*) Canta: Dúo Salvador Miqueri - Gustavo Miqueri

Músicos:
Avelino Flores: bandoneón.
Nini Flores: acordeón.
Rudi Flores: guitarra.
Eduardo Alegre: guitarra.
Salvador Miqueri: 1ra. voz y guitarra.
Gustavo Miqueri: 2da. voz y guitarra.

martes, 17 de febrero de 2009

Grupo Terra - Folklore con pasión...

Hola a todos.
El día de hoy, haré una excepción. El chamigo Claudio, amigo de los integrantes de este grupo de la ciudad de Corrientes, desde un principio me cayó bien a pesar que no intercambiamos muchos mensajes.
Humildemente me pidió si podía poner este disco que es netamente "folklore" como algunos le llaman, aunque el chamamé también sea "folklore", pero ése ya es otro tema para debatir...
Adelante gurises y que tengan toda la suerte del mundo en esta nueva etapa.
Un abrazo a todos y de vez en cuando no viene mal cambiar un poco de "aire" y escuchar otros ritmos nacionales...
Pablo

Contactos:
Claudio Miño
claud_ariel@hotmail.com




01. CIEGO DE AMOR.
02. CUANDO TE VI.
03. EL DIA QUE TE ENAMORES.
04. ESTRELLA PREDILECTA.
05. LA CERRILLANA.
06. LA SACHAPERA.
07. LA TALEÑITA.
08. PARA LOS OJOS MÁS BELLOS.
09. POBRECITO CORAZÓN.
10. QUIEN PUDIERA.
11. RÍO TESTIGO.
12. SE ME HACE AGÜITA LA BOCA.
13. SIN CONDICIONES.

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lunes, 8 de septiembre de 2008

A 19 años de la tragedia de Bella Vista

Hola amigos:
Un día como hoy, 8 de septiembre del año 1989, ocurría quizás la mayor tragedia en cuanto se refiere a pérdidas de vidas humanas vinculadas a la música del Litoral.
El río Paraná, aquel al cual le cantaron cientos de veces, se llevaba a jóvenes talentosos y que tenían muchísimo más para brindar. Los fallecidos fueron los hermanos Miguel Angel "Michel" y Joaquín Adán "Gringo" Sheridan, Zitto Segovia, el "Yacaré" Aguirre, el "Chango" Paniagua, Johnny Bher y los dos choferes del colectivo.

A continuación, la historia real de los hechos contada por uno de los sobrevivientes: Ricardo "Tito" Gómez.

Ricardo "Tito" Gómez
(Fotografía obtenida en www.titoyroxana.com.ar)

Grupo "Reencuentro"
Santiago "Bocha" Sheridan, Miguel Angel "Michel" Sheridan, Joaquín "Gringo" Sheridan y Ricardo "Tito" Gómez. Año 1986. Villa Urquiza, Entre Ríos.

(Fotografía obtenida en www.titoyroxana.com.ar)

El comienzo de la tragedia...

El final de la tragedia...


Monumento a los músicos fallecidos, en la Plaza de los Músicos Chamameceros, a orillas del río Paraná.


Placa recordatoria a los músicos desaparecidos en la Plaza de los Músicos Chamameceros.


Nota: salvo que se diga lo contrario, todas las fotografías pertenecen al autor del blog.

Más fotografías en Mi álbum personal.



"Convocados para representar a Corrientes en el Festival Internacional de Folklore en Niza, Francia, comenzamos a ensayar un grupo de conjuntos, solistas, cuerpos de danzas y recitadores en las instalaciones de la Sociedad Italiana.
Habíamos logrado una cohesión y un nivel artístico, quizás inalcanzado en Corrientes.
Prestigiando esta delegación, acudieron a participar artistas de Resistencia, Chaco. El resultado, con la genial puesta en escena de Dante Cena, desbordó la más exigente de las expectativas.Muchos fueron los sueños depositados en ese viaje. Por nuestra parte, nosotros, los de “Reencuentro”, utilizaríamos solamente el pasaje de ida. Desde Francia, pensábamos viajar a España donde nos esperaba uno de los guitarristas de Alfredo Zitarroza, el entrerriano “Dioni” Velázquez. Éste, nos había escuchado en su pueblito natal de Santa Elena, en el “Festival de la Chamarrita”, y quedó muy impresionado por la forma en que sonaba nuestro conjunto. Apenas bajamos del escenario, lo apartó al “Gringo” quien luego de dos horas de conversación, me contó que “Dioni”, quién residía desde hacía años en España nos proponía que fuéramos todos a intentar suerte allá – por supuesto, nos dijo, yo quiero tocar con ustedes la primera guitarra - Lamentablemente, muy lamentablemente, ese viaje no se concretó: a 24 horas de la partida, el entonces Director de Turismo Julio Traynor, suspendió sin motivo aparente nuestra participación en el festival. La indignación de todos fue enorme; para solventar los gastos del viaje muchos habían malvendido sus departamentos ó sus automóviles... para nada…Como la integridad de ese funcionario corría peligro, éste optó por desaparecer de su lugar de trabajo y de su domicilio por largo tiempo. Indignados, pero decididos a no dejarnos abatir por tantos sueños estafados, resolvimos mostrar al pueblo de Corrientes cuánto valíamos y la calidad de lo que se iba a presentar en Francia. Comenzamos debutando en el Teatro Vera con un lleno total. Sigue imborrable en mí, el recuerdo de la emoción con que nos abrazamos todos al cerrarse el telón.
Un mes más tarde, el viernes 8 íbamos a presentar nuestra delegación en Bella Vista. El sábado 9 nos tocaba ir a Formosa, y el domingo 10 estaba previsto el Domo del Centenario de Resistencia.Con cierto retraso, partíamos desde Corrientes rumbo a Bella Vista. Apenas llegamos, descendimos todos en el Club Juventud; los cuerpos de danzas se quedaron para ensayar, la gente de sonido de FONEA (Raúl Díaz y Patricia Semper), también descendió junto al equipo de iluminación y efectos especiales, para montar todo y preparar el espectáculo de la noche. De pronto “Yacaré” Aguirre dijo en voz alta: “a ver, vengan conmigo a la radio todos los músicos para que Bella Vista se entere de que ya llegamos”. Partimos en el mismo micro, trece personas, diez músicos, dos choferes y un bailarín llamado “Puchi” González, que, como estaba cansado, (había vuelto de una peregrinación a Itatí), ni se enteró que, sería involuntario protagonista de la tragedia, puesto que no se bajó en el Club ni en la radio, y continuó durmiendo en su asiento del micro.Dante Cena, que era el encargado de la puesta en escena de “La delegación” nos dijo antes de salir hacia la radio: “miren que los quiero aquí a las 18:30 para ensayo general, eh?”. Mientras cantábamos, se había generado un clima hermoso entre los músicos que estábamos tocando en la radio, los operadores y la gente de la misma, que sin avisar, alguien trajo una cámara filmadora y comenzó a filmar todo lo que estaba aconteciendo en ese momento. De pronto miré mi reloj: marcaba las 19:30 y pensé para mí: “Uhhh, Dante debe estar nervioso porque nos retrasamos”. Eran las 19:40 cuando ascendimos nuevamente al micro. Escuché una voz que no pude precisar de quién era, que le dijo al chico que manejaba: “¡dale, dale, que llegamos tarde!”. Al poner en marcha el Aklo, (tal era la marca del colectivo), de procedencia inglesa, muy antiguo y maltrecho, observé encendida en el tablero una luz roja, la que según después supe, indicaba falta de aire en el compresor, ya que éste, se había descargado en su totalidad a través de los pulmones de freno averiados. Llegamos a la esquina, donde debíamos girar a la izquierda para retomar la calle Buenos Aires, pero una camioneta mal estacionada, nos impidió la maniobra. Nuestro chofer, colocó entonces la trompa del vehículo en la bajada, trabando por precaución la rueda delantera derecha contra el cordón derecho de la vereda. Luego, en reversa, intentó retroceder ese par de metros. Pese a acelerar a pleno motor, no consiguió salir de la bocacalle que sería luego nuestra trampa mortal. El chofer no sabía que al final de esa bajada estaba el Paraná, que de día, se divisa claramente desde allí; pero había oscurecido y nuestra visión llegaba tan sólo, hasta donde alumbraban los faros del micro.Ante lo infructuoso de los intentos, Ricardo Scófano, (nacido en Bella Vista y conocedor de la zona), le dijo al conductor: “esta porquería no va a subir marcha atrás, mas vale que des la vuelta por abajo y salimos por la otra calle”. Obviamente, nadie, excepto el chofer, sabía de la falta de presión en el compresor. Ante el apuro de los que conducían “La Delegación”, el chofer, creyendo que esa bajada se transformaría luego de unos metros en terreno llano, destrabó la rueda delantera para continuar la marcha por esa calle. Ya en los primeros metros del recorrido, el micro fue tomando una aceleración inusitada, y la primera curva de la pendiente ya la tomó fuera de control, balanceándose hacia los costados. ¡¡¡Los frenos no funcionaban!!! ¡¡¡Mis ojos iban fijados en los brazos del conductor ya que de ellos dependía mi vida!!! Como no sabía que debajo de la pendiente estaba el río, yo esperaba en cualquier momento el corte en la carne o la fractura en los huesos, ya que esperaba el impacto del vehículo sin control contra algo o el vuelco, pero jamás el agua!!!.El pánico se generalizó: entre los gritos de los que estábamos dentro, recuerdo la voz de Ricardo repitiendo desesperadamente: “¡¡¡este colectivo no tiene frenos!!!” “¡¡¡este colectivo no tiene frenos!!!”. Esos gritos, sumados a los gritos de terror de todos los que íbamos arriba del micro y el fragor de los neumáticos del Aklo rodando a toda velocidad fueron lo que más impresionó - según supimos después - a los testigos presenciales de la caída. Un peritaje ulterior, estableció que habíamos alcanzado los ¡104 km./h.!. Luego de unos 300 metros de carrera desenfrenada, el colectivo despegó el tren delantero del suelo, volteó como a un junco una palmera, y con las ruedas traseras derribó la baranda de la costanera. Un par de segundos antes de iniciar el vuelo por el aire, Scófano gritó: “¡guarda que nos vamos al agua!”.Zitto Segovia, que iba sentado en el apoyabrazos del asiento contiguo al mío, pasillo de por medio, me aturdió con otro grito desgarrador: “¡Jesús, yo no sé nadaaar!”. En tanto, la actitud de Carlos Miño, que estaba a mi lado, contrastó por lo serena, con el terror de los demás: abrió en el aire la ventanilla correspondiente a nuestro asiento, previendo quizás la necesidad de una vía de escape. La altura que verticalmente separó el punto en que nuestro micro abandonó la bajada, de la superficie del agua, era de aproximadamente 15 metros. Hay que sumar a eso, la distancia que con que el impulso que traíamos, nos proyectó hacia el cauce del río. Decir 20 metros quizás sea quedarse corto. Durante esa parábola mil pensamientos surcaron vertiginosamente mi cerebro. Cuesta admitir cómo y por qué, tantas vivencias pueden desfilar por la mente en tan breve tiempo.
El peso del motor inclinó la trompa del micro hacia abajo, haciendo que éste cayera en zambullida vertical contra el agua. Al impactar, estalló el parabrisas y el agua irrumpió violentamente al interior, impidiendo a los choferes despegarse de sus asientos. Recuerdo que hacía mucho frío, razón por la que todos íbamos abrigados con camperas y todas las ventanillas del micro estaban cerradas. Conté uno, dos, tres antes que el agua me cubriera. - Difícilmente, un ser humano normal, sería capaz de pensar que hacer en tres segundos -. Aspiré hondamente aire en mis pulmones, y una fracción de segundo antes de entrar en el túnel oscuro alcancé a ver que Carlos Miño, ya tenía medio cuerpo fuera de la ventanilla. Actué rápidamente; no sé si por imitación ó por inspiración divina: me tomé del parante de la ventanilla, esperé que Carlos terminara de salir y ya sin ver nada, intenté seguirlo. Lo que entiendo que fue la succión del colectivo al hundirse, me impedía desprenderme de él. Recién cuando éste tocó el fondo del río, conseguí despegarme. Sin saber nadar, braceando desesperadamente, y sin saber cómo, salí, al cabo de una eternidad, a la superficie. Sin mis anteojos y en plena oscuridad, no alcanzaba a divisar ningún punto de referencia más allá de escuchar los gritos de mis compañeros de infortunio, pidiendo desesperadamente auxilio. Pensaba – ojalá que no me dé un calambre, ojalá que ninguno de los que están alrededor mío se me aferre, porque nos ahogaríamos los dos –. A lo único que atiné fue a conservar la calma; me lo repetía en silencio una y otra vez, conciente de que era preciso ahorrar energías y controlar el pánico. Noté, pese a todo, que mantenerse a flote, no era tan difícil como siempre pensé. En uno de los giros sobre mí mismo divisé lo que (según creí), eran las luces de la ciudad, o de la costanera: me pareció vertiginosa la velocidad con la que se desplazaban de derecha a izquierda. Comprendí entonces que la corriente del canal me estaba arrastrando rápidamente río abajo. El río estaba inusitadamente encrespado esa noche. Atiné a gritar, tímidamente al principio, y luego con vigor: "¡socorro!, ¡auxilio!", acción que logré sólo a medias, puesto que el agua que se introducía en mi boca sólo me permitía pronunciar la primera mitad de cada palabra. Después de unos minutos, que me parecieron eternos, interminables, para mi fortuna, “Mozú” (Moussou), un pescador que escuchó mis desesperados pedidos de auxilio, corrió por la costanera hasta el lugar desde el cual el río me llevaba inexorablemente hacia la muerte. ¡Vení nadando para acá! - me gritó - ¡¡¡No sé nadaaaar!!! fue mi respuesta en igual tono. Escuché entonces: ¡ahí va un salvavidas!...El único sentido que conservaba, mi oído, ya que mis anteojos de ver, los perdí al primer contacto con la corriente, me orientó en el momento en que braceé como pude, hacia donde me pareció que había chapoteado al caer, el providencial auxilio. Como pude me introduje en el salvavidas, que me colocó a ras del agua, horizontalmente. Recién entonces, tomé conciencia de que había estado flotando en posición vertical. Alcancé la costa con mucha dificultad ya que repito, no sabía nadar y, cuando ya estaba al límite de mis fuerzas, mi salvador me ayudó a trepar a la costanera. Le grité entonces: “¡corré a auxiliar a los demás!”, creyendo que por haberme salvado a mí, tenía facultades para hacerlo con los otros…Cada vez que recuerdo ese dramático percance y la tan desventajosa situación de la que logré escapar con vida, pienso en la mano que Dios nuestro Señor me tendió, fue algo mucho más tangible, que un mero empirismo de la Fe. Fue su providencial amparo lo que me apartó del infortunado destino que corrieron los otros ocho. Las víctimas fueron: los dos choferes del colectivo, Joaquín Adán y Miguel Ángel “Míchel” Sheridan, “Yacaré” Aguirre, Jhony Bher, “Chango” Paniagua y Zitto Segovia. Diría yo el domingo 10, cuando con Alfredo Humberto Norniella, el único periodista con el que, en razón de su vieja amistad conmigo y con el grupo, acepté hacer una nota televisiva. No me parecía ético hacerlo con todos, ante tamaña tragedia y con la presencia visible de los familiares de las víctimas. Otros, no lo entendieron así…Luego de los interminables sollozos que dejara Alfredo sobre mi hombro, alcancé a balbucear frente a la cámara: “sólo Dios sabe por qué unos sí y otros no”... y el llanto me impidió seguir…Ya en la costa, sólo, perdido, aterrado y en estado de shock, y sin poder ver nada a mi alrededor, sólo lloraba… no sabía para donde ir!!! De pronto reconocí una voz que gritaba “¡Titooooo, Titoooo!” y divisé una sombra que emergió de la oscuridad y se me aproximaba corriendo. Era Ricardo Scófano... Abrazados, lloramos por largo rato. Los suboficiales de la Prefectura nos condujeron a las dependencias internas del destacamento. Nos abrigaron con frazadas, que no alcanzaban de ninguna manera, para mitigar el frío del alma...Me sentía abismado, no entendía nada; las secas órdenes y los silbatos sólo contribuían a confundirme más. Llegó poco después a lo que sería nuestro primer contacto con tierra firme, Julio Acebal, un amigo de los músicos de Reencuentro, y me dijo: “vamos a casa, Tito”. Moviendo la cabeza me negué: pensaba que permaneciendo allí haría posible algún milagro más...Recién después logré entender que los que no habían salido hasta ese momento, ya no tendrían chance de sobrevivir. Cuando yo providencialmente lo logré, ya estaba más allá del límite de mis fuerzas y de mi aliento... por lo tanto, los demás…En tanto, una chica del Cuerpo de Danzas Tradicionales “Guada”, me quitaba las botas y las medias empapadas al tiempo que compartía mi llanto y mi impotencia. Me parecía imposible que mis amigos Gringo y Michel, con quienes había compartido 20 años de música, ya no estuvieran... Me di cuenta entonces, de lo infructuoso que era permanecer allí, en ese lugar lleno de órdenes inútiles y sin sentido, con el que yo no tenía nada que ver. A diferencia de lo que dijeron todos los medios, radiales, televisivos y escritos, la Prefectura no salvó a nadie. Su lancha permaneció amarrada a la costa porque no tenía combustible, y ninguno de los oficiales, suboficiales ó marineros que presenciaron todo desde la costa, fue capaz de arrojarse al agua, de hacer algo por nosotros... solo los pescadores… a quienes les debemos haber salido con vida, Carlos Miño y yo. Un rato más tarde, fue a buscarme Luisa, la mujer de Julio Acebal, y me dijo: “vamos papito a casa, te voy a sacar la ropa mojada y estarás bien allí”. Ellos, eran los concesionarios del Club de Caza y Pesca, frente al cual pasé flotando mientras la corriente me arrastraba.
Abrazado a Luisa, recorrí tambaleante los 350 metros que hay desde la Prefectura al Club de Caza y Pesca y allí, en una pequeña habitación, esa amiga convertida en mamá – me cambió toda la ropa mojada como si hubiera sido un bebé recién nacido - porque yo no me valía por mí mismo – utilizando para ello, ropa seca de su marido. Luego, las sirenas de las ambulancias, ya que sus tripulantes, no hicieron más que eso: aturdir con sirenas; los médicos que entraron a la habitación donde Carlos Miño y yo intentábamos recuperarnos del espanto, ni siquiera fueron capaces de inyectarnos un tranquilizante; se limitaron a conjeturar sobre estadísticas de siniestros similares. “En estos accidentes, la mayor parte de las muertes se produce por atascamiento, cuando dos ó más personas intentan salir por una misma ventanilla”- recuerdo que comentaban-. ¡Realmente patético...! Dos horas después de la tragedia, reunidos los sobrevivientes en el Club de Caza y Pesca con el resto de la delegación (que se había quedado en el Club Juventud pendiente de la conducta a seguir), me dije: “Nooo, yo no me puedo ir, me quedo acá, eran demasiado amigos míos”. Así que, confundido e impedido para razonar, tomé la decisión de permanecer allí, hasta que sacaran el micro del agua, cosa que recién se hizo el domingo de tardecita. Salió vacío…
Mientras trabajaban los buzos tácticos venidos de Buenos Aires y el personal de la Prefectura para tratar de sacar el micro sumergido, vagaba por la costa del río y lloraba con cada amigo de “Reencuentro” que se había llegado a Bella Vista para acompañarme… una y otra vez, ellos, me pedían detalles de cómo había sido todo y ese relato lo tuve que repetir, una, dos, cien… y ya no recuerdo cuantas interminables veces… Recién cuando el Aclo emergió vacío, el domingo, me dije: “ya no hay nada que hacer aquí”. El sábado, (el día siguiente al accidente), se presentó en mi habitación, personal policial para tomarme declaración testimonial como sobreviviente y yo, que aún continuaba en estado de shock ante la tragedia y la falta de contención médica, obviamente, no supe qué decir. A veces la justicia…Otra de las vivencias que se me quedaron grabadas a fuego en Bella Vista y a la que aún hoy, no he podido encontrar explicación fue ésta que me marcó un determinado camino a seguir, luego del horror: Yo - creo que más que ningún otro- esperaba ansioso que viniera a acompañarnos en el dolor y la desesperanza, y en su condición de hombre más cercano a Dios, el sacerdote Julián Zini. Él, que agrupó a los músicos más talentosos de Mercedes; él, que luego se convirtió en el soporte espiritual y emocional del grupo, esa persona de la que yo tanto esperaba una respuesta a lo incomprensible, tanto en su condición de Ministro de Dios, como de amigo, ...nunca llegó. Ni cuando el accidente, ni en ese interminable año que siguió al mismo. A todo lo que acabo de relatar, y al Gobierno de turno de esos tiempos, le debo el mayor “stress” postraumático de mi vida; el que aún me acompaña, el que me despierta aterrado y jadeante por las noches. El cuadro de alucinación y locura en el que quedé sumido, unos cuantos meses después, motivó mi internación en el Hospital Escuela por un mes, y luego otros tres más, en el Hospital Psiquiátrico “San Francisco de Asís” a instancias de médicos amigos como Walter Nigri, el “flaco” Gallardo y otros doctores más, que como estaba muy “chapita”, no recuerdo su nombre. Quiero destacar en esta parte de mi relato, el aporte incondicional que tanto me ayudó cuando estuve en ese otro trance difícil de mi vida – LA LOCURA - la compañía y la dedicación para atenderme y protegerme de quien era mi compañera en ese entonces, Zuni Aguirre… ella, todos los días venía al Hospital Escuela y luego al Hospital Psiquiátrico, tres veces por día, de mañana, luego cruzaba a Resistencia, luego al mediodía desde donde iba de nuevo a trabajar al Chaco y finalmente a la noche cuando salía de su trabajo. Su cansancio era indescriptible… mi eterno agradecimiento para ella desde este libro, por esta y tantas otras actitudes generosas de amor. Si no hubiera sido por ella, seguramente no hubiese recuperado la razón jamás, pero sus cuidados y su ternura, hicieron posible el milagro.
El domingo por la mañana, al verme llorar desconsoladamente con cada amigo que se acercaba a abrazarme, una monja chiquita, tomando en sus manos el pequeño crucifijo que pendía en su pecho, se acercó y me dijo: “Hijo, nosotros vivimos estudiando esto y ni aún lo podemos entender, (obviamente refiriéndose al sacrificio de Cristo en la cruz) ¿cómo vamos a pretender entender esto otro?” –me dijo señalándome el río… “acepte esto como la voluntad de Dios, que tal vez estaba queriendo cambiarle el rostro a algo o a alguien, para que de aquí, surja un hombre nuevo” – esas palabras fueron un bálsamo en mi alma. Tal vez nunca sepa esa hija de Dios, cuánto me ayudó su actitud de amor."
Ricardo "Tito" Gómez.


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sábado, 12 de abril de 2008

Los de Imaguaré - Lo que callan mis paisanos (Tributo a Osvaldo Sosa Cordero) (2007)

Hola amigos.
En el año 2007, el conjunto "Los de Imaguaré" cumplió 30 años de existencia (fue creado el 5 de julio de 1977 a instancias de Julio Cáceres y Joaquín "Gringo" Sheridan).
Este trabajo es un tributo a Osvaldo Sosa Cordero, el gran poeta y músico correntino, de quien "Los de Imaguaré" han tomado algunas de sus obras más famosas para plasmarlas en este disco.
Hasta la próxima.
Pablo




OSVALDO SOSA CORDERO


Sosa Cordero nació en Concepción (Yaguareté Korá, Corrientes) el 6 de julio de 1906. Autor, compositor, pianista, director, escritor, dibujante y periodista. Personalidad artística de distintos matices que se ha radicado desde niño en la Capital Federal, fue floreciendo el amor a su tierra correntina y de su convivencia, su cariño a Buenos Aires donde fue creciendo con el tango, al punto tal que muchas de sus obras trasuntan temas porteños: tangos, milongas y candombes. Empezó en 1923 escribiendo parodias y décimas.
Autor de motivos guaraníes: "Camba Cuá", su primera composición, y siguiendo con: "Anahí", "Alma Guaraní", "Litoraleña", "La Chonga", "Naranjerita", "Yuyito ’e la Sierra", "El Encadenado", "El Caté", "El Milagro", "Juan Payé", "Correntina", "Nendivei", "Boquita de miel" y otras no menos populares en colaboración con Dámaso Esquivel, Pérez Cardozo, Feliciano Brunelli y otros, tuvieron enorme resonancia en el público. Es considerado un renovador y precursor de la música del chamamé. La canción Anahí (Leyenda de la flor de ceibo), pieza destacadísima de su genio creativo, fue incorporada al repertorio escolar de toda la República desde 1943, e interpretada por el Coro Estable del Teatro Colón en varias oportunidades. Esta y otras bellas canciones fueron danzadas en importantes salas del país y del exterior como la sala Pleyel de Paris y en salas de Londres, Berlín, Roma, Madrid, Barcelona, Sevilla y Granada.
En el ritmo porteño se destacó con "De pura cepa", milonga con música de José Ceglie; los candombes "Charol", "Mozambique", "Yumbambé", "Café"; los tangos "Pialando Leguas", "Yo llevo un Tango en el alma", "Santa Paula", "Ahí va el dulce", "Para Corrientes", "Vieja Canzoneta".
Suman más de 250 títulos las canciones de su autoría, entre los que predominan el género folklórico, candombes, tangos y milongas, grabadas y editadas casi en su totalidad. También colaboró con los maestros Canaro, Lomuto, Sebastián Piana y Julio de Caro, componiendo con este último el tango "Para Corrientes" en 1943.
Incursionó en el teatro escribiendo con Manuel A. Meaños el sainete "La Rival de Greta Garbo", que estrenó en el "Apolo" Olinda Bozán en 1932, y "Noches del Paraguay". Entre la obras de teatro de su autoría, se destacan la sátira "Pensión panamericana"; los espectáculos folklóricos "Voces de la Tierra" y "Nuestro Taragüí"; la comedia musical porteña "Yo llevo el tango en el alma" que fueron presentadas en los teatros Apolo, Buenos Aires, Alvear, Nacional y en el Juan de Vera de la ciudad de Corrientes.
También produjo libretos, dirección y animación de audiciones de música nativa en las principales emisoras y canales de la Capital Federal y Montevideo, Uruguay. Colaboró en "La Canción Moderna", "Sintonía", "Ahora", "Canciones Populares", etc. En cine puso la música de "Tierra Extraña".
Tampoco la plástica fue ajena a sus intereses, en 1938 presentó la muestra "Astros y Estrellas de Hollywood" empleando la técnica del Collage en caricaturas; en 1940 expuso trabajos de acuarela y témpera en el salón de arte del Banco Municipal (una muestra humorística bajo el título de "El Tango en Caricatura") y en el año 1943 publicó los libros Anclas y Estampas del Bajo.
Por 1966 inició una serie de conferencias tituladas "El Varieté en Buenos Aires" con miras a reproducirlas en un volumen: Historia del Varieté Porteño.
Formó parte del directorio de SADAIC en varios períodos y grabó en discos Odeón con su conjunto guaraní. Fue miembro de la Junta de Estudios Históricos de Santiago, de la Academia Argentina de Idioma Guaraní y de diversas entidades folklóricas latinoamericanas y españolas; su actividad y brillante trayectoria le valieron un número considerable de reconocimiento y galardones; entre estos merecen destacarse el premio "Baldomero Fernández Moreno" otorgado por la Sociedad Argentina de Escritores (SADE) a su libro "Romancero Guaraní" en 1962; la Medalla de Oro al Mérito de la Gobernación Correntina (1972); "El Guaraní", estatuilla homenaje de Corrientes a su obra musical (1984); y en 1985 fue distinguido con el premio "Konex" como una de las cinco figuras de la música popular Argentina, que compartiera con Hamlet Lima Quintana, Félix Luna; Armando Tejada Gómez y Atahualpa Yupanqui.
Sosa Cordero fue el primer director de cultura de la provincia de Corrientes e incansable difusor de la música correntina.
Osvaldo Sosa Cordero falleció en Buenos Aires el 19 de septiembre de 1986.

Fuente: Fundación Konex

01. ALMA GUARANÍ (Osvaldo Sosa Cordero - Damasio Esquivel).
02. MAPA (Osvaldo Sosa Cordero).
03. MI PROVINCIA GUARANÍ (Osvaldo Sosa Cordero).
04. CHAMAMÉ (Osvaldo Sosa Cordero).
05. LITORALEÑA (Osvaldo sosa Cordero - Ernesto González Farías).
06. PACTO (Osvaldo Sosa Cordero).
07. ANAHÍ (Osvaldo Sosa Cordero).
08. CORRIENTES TIENE PAYÉ (Osvaldo Sosa Cordero).
09. NARANJERITA (Osvaldo Sosa Cordero).
10. TROPEROS (Osvaldo Sosa Cordero).
11. TEMAS ENGANCHADOS: TROPEANDO (Osvaldo Sosa Cordero) - JUAN PAYÉ (Osvaldo Sosa Cordero - Luis Ferreyra) - EL ENCADENADO (Osvaldo Sosa Cordero).
12. COLORADO Y AZUL (Osvaldo Sosa Cordero).
13. PONCHO CELESTE, VINCHA PUNZÓ (Osvaldo Sosa Cordero).
14. CHAMIGO (Osvaldo Sosa Cordero).
15. EN UN PUEBLITO DE CORRIENTES (Osvaldo Sosa Cordero).
16. BOQUITA DE MIEL (Osvaldo Sosa Cordero).
17. NENDIVEI (Osvaldo Sosa Cordero - Carlos Montbrun Ocampo).
18. COLORADO RETÁ (Osvaldo Sosa Cordero).
19. BRACERO DE MI TIERRA (Osvaldo Sosa Cordero - Ernesto Montiel).
20. KAMBA JEROKY (Osvaldo Sosa Cordero).
21. CAMBA CUÁ (Osvaldo Sosa Cordero).


Julio Cáceres: canto y recitado
Nicolás Cáceres: canto
Bruno Mendoza: bandoneón
Fabio Acevedo: 1ra. guitarra
Juan Ayala: guitarra rítmica
Alejandro Mendoza: bajo
Wally García: piano y teclados

Invitado:
Federico Cáceres (recitado)

Grabado en Estudios Grimi (Resistencia, Chaco) en 2006

(P) 2007

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jueves, 10 de abril de 2008

Tito Miqueri y su conjunto


El conjunto de Tito Miqueri en la década del '70.
De izquierda a derecha: Inocencio Ortigoza, Alfredo Escalante, Tito Miqueri, Juan Manuel Veloso y Beato Gómez.
Fuente: http://webs.advance.com.ar/mburucuya/.


El bandoneonista Esperitón "Tito" Miqueri nació en Esperanza (Santa Fe) el 30 de diciembre de 1928, pero desde muy pequeño se radicó en Mburucuyá (Corrientes) donde compartió su pasión por la música junto a sus primos Mario y Salvador Miqueri y con quienes recorrió también innumerables escenarios. Abrazó la profesión de comerciante pero fiel a su sentir musiquero, dió sus primeros pasos como intérprete con "Los Gauchos de Mburucuyá". También integró junto a Mario y Salvador Miqueri, el "Trío Pasionaria", para luego formar su propio conjunto junto al dúo Ortigoza-Escalante. El amor por la música chamamecera, lo llevó a fundar el Festival del Auténtico Chamamé Tradicional de Mburucuyá, junto a Eustaquio Miño, allá por el año 1945, iniciativa que surgió cuando los músicos se reunían para venerar a la Patrona de la Música, Santa Cecilia, todos los 22 de noviembre. Autor de reconocidas canciones, entre ellas "Porque te amé", y un tema dedicado al Festival que cada año convoca a miles de seguidores: "Mburucuyá, capital del chamamé", a la orilla de la Laguna Limpia. Víctima de un deteriorado estado de salud, falleció el 9 de julio de 2007 en la capital de Corrientes, en el año en que era homenajeado por el Municipio de Mburucuyá. Tenía 78 años. Un busto en su memoria lo recuerda en la plaza Mitre, frente al que fuera su domicilio. El escenario mayor del Festival, en el cual tantas veces subió con su bandoneón, lleva actualmente su nombre.

Fuente: Corrientes Chamamé.

01. LA CAÚ - chamamé (recop. Mauricio Valenzuela).
02. PAISANO DE MI TIERRA - chamamé (Pedro A. Azzano - Alfredo Escalante - T. Miqueri).
03. MEDIA HORA DE SUERTE - chamamé (Tránsito Cocomarola).
04. AQUEL VERSO DE AYER - chamamé (Juan Carlos Jensen - Tito Miqueri).
05. A CARMENCITA - chamamé (Fito Ledesma).
06. PORQUE TE AMÉ - chamamé (Tito Miqueri).
07. NINÍ - chamamé (Miguel Repiso).
08. LLANTO DE TIERRA SOLA - chamamé (Salvador Miqueri).
09. EL RODEO - chamamé (Tránsito Cocomarola).
10. TU PAÑUELO - chamamé (Salvador Miqueri - Avelino Flores).
11. EL MITA PUNTO - chamamé (Tito Miqueri - Beato Gómez).
12. CUANDO CONCLUYE EL DÍA - chamamé (Pedro Azzano - Alfredo Escalante - Tito Miqueri).
13. EL PUESTERO - chamamé (Eustaquio Miño).
14. MBURUCUYÁ, CAPITAL DEL CHAMAMÉ - chamamé (Alfredo Escalante - Ceferino Alvarez - Tito Miqueri).
15. ESTERO PAIRIRÍ - chamamé (Juan Manuel Veloso - Tito Miqueri).
16. SIN PERDÓN - chamamé (Tito Miqueri - Salvador Miqueri).
17. CHIQUITO NINÍ - chamamé (Avelino Flores).
18. MI REVANCHA - chamamé (Salvador Miqueri - Fortunato Fernández).
19. DON BASILIO - chamamé (Eustaquio Miño).
20. TE DIGO SEGURO - chamamé (Pedro Azzano - L. Miño).

Canta: Dúo Inocencio Ortigoza-Alfredo Escalante.

Link de descarga del álbum: Tito Miqueri y su conjunto

Brisas Correntinas - Solamente recuerdos


01. SOLAMENTE RECUERDOS - chamamé (Cristóbal Pérez - Benito Aquino).
02. A TARÍN CANTEROS - chamamé (Luis Fernández).
03. AL DOCTOR MARIO OSCAR PAVÓN - chamamé (Ramón Toledo - Eduardo Blanco - B. Aquino).
04. PUENTE GUAYCURÚ - chamamé (Ocampo - Vallejos).
05. NIÑA PORÁ - chamamé (Polito Castillo).
06. LA SANLUISIÑA - chamamé (Encarnación - Aquino - T. Cocomarola).
07. RECORDANDO A MI MADRE - chamamé (R. Toledo - E. Blanco).
08. HOMENAJE A CRISTIAN TORRES - chamamé (J. Gómez - R. Toledo) (*).
09. PAISANO CORRENTINO - chamamé (Polito Castillo).
10. PALA ANCHA - chamamé (Marcos Zarza).
11. CAROLINA ALEJANDRA - chamamé (I. Fernández).
12. PARAJE YAHAPÉ - chamamé (M. Zarza).
13. MI SUEÑO DE AMOR - chamamé (R. Guzmán - B. Aquino - E. Blanco).
14. DON LINO - chamamé (Fito Ledesma).

(*) Para más información sobre este caso: Click aquí.

Integrantes:
Dionisio Sandoval: acordeón.
Benito Aquino: 1ra. voz y guitarra.
Eduardo Blanco: 2da. voz, guitarra y dirección.
Ramón Toledo: glosas y recitado.

Invitados:
Juan Gómez: acordeón.
Luis Fernández: bandoneón.

(P) 2006

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Reliquias del Litoral - Abrazando sentimientos


Agrupación musical de Paso de Los Libres (Corrientes).

01. Madrugador (R.O. Ayala).
02. Chamamé bai bai (R.O. Ayala).
03. El forastero (Yaguarón - E. Fernández).
04. Puerto Monte Caseros (T. Ros - E. Estigarribia - S. Altamirano).
05. Callejón de "La Morocha" (R.O. Ayala).
06. Para volver a soñar (J. Cáceres - Tito Gómez - J. Sheridan).
07. El afusilado (T. Ros - Lugo Fernández).
08. Basilio Magos (C.G. Meza - D. Cáceres).
09. El Moncho Gauna (J. Lezcano). Fondo musical: La desdicha - El kangüi. Recita: José Lezcano.
10. Posadeña linda (R. Ayala).
11. Chirunga (J. Lezcano).
12. La caté (R. Galarza).

Integrantes:
Ramón "Moncho" Ayala: acordeón y dirección.
Mario Dornell: 1ra. guitarra. Arreglos temas 2, 4, 7, 9 y 10.
Lisandro Vera: guitarra base, voz y sapukay.
José L. Paiva: guitarra base alta, bajo, dúo. Arreglos de guitarra en temas 1, 5, 6, 8, 11 y 12.

Invitado:
José Lezcano.

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miércoles, 9 de abril de 2008

Isaco Abitbol - La posta del camionero

Hola Pablo:
Uno de mis máximos ídolos es don Isaac Abitbol "Isaco". Y por supuesto, ya que estás publicando buenas grabaciones con el bandoneonista Julio Lorman, acá va un disco infaltable grabado en MH en 1978, "La posta del camionero". En este LP que conservo como un tesoro y digitalizado al máximo, además de los dos bandoneones están las voces del dúo Gómez - Florentín (Antolín Gómez - Antonio Florentín). A disfrutarlo, no tiene desperdicio...
Isaquito


01. LA POSTA DEL CAMIONERO - chamamé (Isaco Abitbol - Julio Lorman).
02. SIENTO INMENSA PENA - chamamé (Antolín Gómez - Antonio Florentín - Aldo R. y Víctor Ríos).
03. CLASE 17 - schotis (Isaco Abitbol - Manuel Cordero - Julio Lorman).
04. LO QUE MAS SUPE QUERER - chamamé (Blas Martínez Riera - Pedro Sánchez).
05. TITA - chamamé (Isaco Abitbol - Miguel Repiso).
06. LA BAILANTA - chamamé (Isaco Abitbol - Heraclio Pérez).
07. ESTANCIA SAUCE LOMA - chamamé (Julio Lorman).
08. QUEDAN EN MI RECUERDO - chamamé (Isaco Abitbol - Ernesto Ferreira).
09. MONTECITO - chamamé (Avelino Flores).
10. ALEJARTE DE MI VIDA - chamamé (Antolín Gómez - Carlos Grismado).
11. ESTABLECIMIENTO "LA PETISA" - valseado (Isaco Abitbol - Julio Lorman - Manuel Cordero).
12. MONTE REFUGIO - chamamé (Tránsito Cocomarola - Salvador Miqueri).

Cantan temas 2-4-6-8-10-12: Dúo Gómez-Florentín.

(P) 1978.

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Los Criollos de Saladas - Hay criollos para rato

Colaboración musical del amigo Diego. Por favor, para él los agradecimientos al e-mail jony_19solo@hotmail.com.


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domingo, 6 de abril de 2008

Marci Romero - Más allá de mí

Marci Romero en la Fiesta Nacional del Chamamé (Corrientes, enero de 2008).

Un agradecimiento especial a Cristina (calarcon31@hotmail.com) por remitirme este trabajo de su amiga Marci.

Por estos días, Marci estaba con unos problemas de salud. Desde acá todas nuestras fuerzas para ella en nombre mío y de todos los que visitamos diariamente este blog.
FUERZA CHAMIGA!!!

Mi nombre artístico es Marci Romero, les cuento que he nacido en Buenos Aires a mediados de los años 60; comencé aproximadamente a los cinco años mi acercamiento con la música cantando tangos, pues mi abuelo era tanguero de alma. A pesar de ser hija de padres del interior, no es hasta mi adolescencia en que incorporo a mi repertorio otros ritmos como zambas, chacareras, tonadas guaranias y chamamé, además de temas de mi autoría que acompañaba yo misma con guitarra.
Al terminar mis estudios secundarios me caso y tengo la suerte de instalarme en Corrientes, ciudad en la que resido desde entonces y cuya música fué llenando los espacios de mi alma que todavía estaban en blanco.
En el año 1989, participo y por primera vez , en un certamen anual ya extinto, realizado en la provincia de Corrientes, en el que obtengo el 1º lugar como solista vocal femenina, cuyo premio era la participación en el Pre-Cosquín, pero razones de índole personal impidieron mi presentación en dicho certamen, alejándome del tan ansiado camino musical. Pasaron muchos años y a pesar de estar siempre vinculada a la comunidad de músicos, nunca mas intenté encaminarme en lo profesional; pero como dice una gran amiga mía, “aquel que lleva el arte en el alma y no lo exterioriza, siente que esta incompleto y dentro del pecho late en forma permanente ese deseo, hasta que en algún punto de la vida se hace imposible contenerlo y se desborda“. Razón tenía mi amiga, pues era lo que a mi me sucedía.
En el año 2000 un primo violinista, el maestro Julio A. Blanco, me propone cantar como invitada en un grupo de música variada que estaba bajo su dirección; pienso que allí comenzó todo.
Para el año 2005, precisamente en Julio, por iniciativa de mi esposo Juan Carlos Romero, decido grabar un CD como solista, cuya finalidad sólo era dejar un recuerdo familiar; convocamos a algunos amigos que incondicionalmente y de manera desinteresada colaboraron en nuestro proyecto.
La consigna del mismo era que cada uno se sintiera libre de expresarse, pero cuán grande fue nuestra sorpresa al terminar la grabación, pues habíamos logrado algo que al parecer de muchos conocedores no debía quedar solo en mi familia, y fueron ellos, mis queridos amigos, hoy colegas, los que motivaron esta producción que si bien se logró con mucho esfuerzo por ser independiente, está brindando sus frutos.
Para enero de 2006 comienza la difusión y promoción, no sólo del disco, sino también de Marci, siendo apadrinada musicalmente por exponentes, como Oscar "Cacho" Espíndola, Santiago "Bocha" Sheridan y don Roberto Galarza, el "Zorzal de Corrientes".
Desde entónces he participado en Festivales y eventos en Corrientes, Chaco, Buenos Aires y Calafate, en el sur de nuestro país.

De los músicos:
Puedo contarles que quienes participan en este CD, son grandes referentes.
Juan Benitez: Bandoneonista de "Los Chaqueñísimos Cardozo" y en la actualidad uno de los mejores bandoneonistas del Nordeste.
Julio A. Blanco: primer violín de la Orquesta Sinfónica de Corrientes y del Chaco.
Hermes "Luqui" Bentos: Excelente bandoneonista del desaparecido grupo "Los Compadres" (de Cacho Saucedo, antiguo cantor de Don Ernesto Montiel).
Oscar "Cacho" Espíndola: ¿Qué puedo decir de Cacho?, primero que es un gran amigo, que es una de las grandes voces y 1º guitarras de Corrientes, su trayectoria va desde ser uno de los cantores dilectos de Don Ernesto y su Cuarteto Santa Ana, pasando por su grupo "Trío Corrientes" hasta la actualidad con el grupo "Integración" junto a Ricardo Scófano y Santiago "Bocha" Sheridan.
Darío Molina: Ex guitarra rítmica del Grupo "Los compadres".
Rogelio Troche: Guitarra rítmica, integrante del grupo de música variada “Raíces del Alma”.
Sebastián "Chino" Fernández: Pianista bonaerense de Bahía Blanca que vino a Corrientes hace unos cuantos años y al igual que yo, hechó sus raíces aquí en el Taragui.

Del Trabajo Discográfico

Título del disco:
"Mas allá de mí", me pareció acertado pues, casi por casualidad o destino, por segunda vez luego de 20 años y sin haberlo buscado, me encontraba frente a la posibilidad de cantarle a mi segundo hogar y su gente.

Repertorio:
Fue cuidadosamente seleccionado , ya que busqué temas con los que de alguna forma me identificara, pero a la vez, rescatar del cancionero folklórico mesopotámico, temas que fueron quedando en el tiempo y hoy resultan composiciones nuevas para muchos de nuestros jóvenes valores; otro de los objetivos de la selección fué rendir un humilde homenaje a algunas de las mujeres de nuestra música, tales como Ramona Galarza, Ofelia Leiva, Bony y Rafaela Vera, y la desaparecida María Elena quienes han interpretado algunos de estos temas de manera impecable, convirtiéndose en grandes referentes, pero también autoras y compositoras como Irma Lacroix, o Teresa Parodi.
Por dicha razón incluí "Cambá poriajhú", "Chaco", "Mi nostalgia, mi pueblo", "Que lo diga Dios", "Me vuelvo a Caá Catí" y "Milagro en mi País".

Instrumentación:
Algunos de los temas se hallaban solo en sus versiones originales y de hace muchos años, por lo que buscamos la proyección de los mismos valiéndonos de instrumentos como el violín o el piano eléctrico que logran darle cierta modernidad sin opacar el protagonismo del bandoneón y la guitarra, tan tradicionales en estos ritmos.

Arreglos:
En ellos, cada uno de los músicos le dio su toque personal, obteniendo por ejemplo, en “El cielo del albañil”, una mezcla de música clásica, sentimiento chamamecero y dramatismo de tango; en lo personal creo que esta conjunción le da al tema mas fuerza de la que originalmente y por peso propio tenía.

En síntesis, el duro trabajo, horas invertidas, asesoramiento, consejo y convicción de lo que hacíamos, fue lo que hoy me acerca a ustedes y como siempre digo:
“De que ha de servir mi voz, si no convierto en un canto, este llanto escurridizo refugiado en mi garganta, de que ha de servir mi canto, si en cada interpretación no les pudiera entregar una parte de mi alma".
Y esa es la primera intención de mi purajhey (canto), regresar a nuestra gente, los recuerdos del terruño, el paisaje, la vida cotidiana renovando el sentimiento de pertenencia , su pueblo que no los olvida y que lamenta sus éxodos.
Para el resto de nuestros hermanos del país, espero con todo el corazón que este trabajo discográfico los envuelva y los acerque aunque mas no sea por un rato a nuestra Mesopotamia tan querida y tan lejana en muchos aspectos.
Desde aquí les mando un gran y apretado abrazo litoraleño.

Marci Romero


A continuación, algunos de los temas que integran el CD de Marci Romero.

01. Cambá poriajhú.
02. Camino a Santa Ana.
03. Canto islero.
04. Chaco.
05. El cielo del albañil.
06. Me vuelvo a Caá Catí.
07. Mi nostalgia, mi pueblo.
08. Paraná.
09. Que lo diga Dios.
10. Viejo Río Paraná.

Link de descarga: http://www.badongo.com/file/8688828

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